sábado, 20 de febrero de 2016

SOLTERA CON COMPROMISO: LO MEJOR Y LO PEOR QUE ME HA PASADO



¡Perdóname, oh, amor, si no te nombro! Fuera de tu canción soy ala seca. La muerte y yo dormimos juntamente… Cantarte a ti, tan solo, me despierta. Julia de Burgos
 
Lo mejor y lo peor que me ha pasado, como mujer, es ser madre. Es lo mejor por la alegría y el amor que me colman y es lo peor por la tristeza y el dolor que me causan.
Hace seis años que me convertí en huérfana primero y, cuatro meses después, me convertí  en madre. Innegablemente la alegría de mi maternidad surgió del dolor de mi pérdida. Estos seis años han sido así: un sube y baja. 



Estoy a punto de alcanzar una meta profesional por la que he trabajo muy intensamente en los últimos años. He sacrificado mucho por ella, he sacrificado, incluso, pasar tiempo de calidad con mi hija. Ya que estoy tan cerca, siento una mezcla de emociones, cual si sufriera un desorden hormonal. De pronto estoy alegre, reluciente, emocionada y feliz, y luego, así, de pronto, me vuelvo mustia, triste y llorosa.

Mi hija ha crecido y madurado en estos seis años, y yo también. Ya ella comprende lo que hace dos años no entendía, cuando me decía: "Mami, ya no trabajes más" y "Yo nunca voy hacer una tesis". Ahora me escucha hablar sobre los preparativos para mi disertación doctoral y sonríe, y me dice: "Mami, yo voy a estar ahí". Luego tengo estos ratos para meditar y no puedo parar de llorar porque mi hija es un ser tan especial y a mí me falta tanto para ser la madre que ella merece. 

 

Lo mejor y lo peor que me ha pasado, como mujer, es ser madre. Antes de ella solo me preocupaba por mí misma, mi vida era simple, llana y vacía. Ahora mi vida es complicada, profunda y llena. Es complicada porque debo luchar con mi egoísmo cada día, enfrentar mi mal carácter y mi soberbia. Es profunda porque ella ha cavado dentro de mí de la forma más intensa posible. Y está llena porque ella lo ocupa todo, todo lo llena.

Lo mejor y lo peor que me ha pasado, como mujer, es ser madre. Antes de ella, siempre estaba sola. Ahora cuento los días para pasar un rato en soledad. Antes de ella pasaba el tiempo trivialmente. Ahora aprovecho cada minuto y me canso más. Criarla sola es un trabajo vigoroso y a causa del cansancio cometo muchos errores. Sin embargo, ella me tolera y me ama incondicionalmente.

Por eso ser madre es lo mejor y lo peor que me ha pasado, es como una lección de vida. Una conspiración del Universo para que cuando perdiera a mis padres no me quedara completamente sola y para que tuviera a alguien de quien ocuparme y por quien preocuparme. He aceptado la decisión del Universo y no me arrepiento, porque es lo mejor y lo peor que me ha pasado.

P. D. Hija mía, mi verdadera tesis la escribo cada día, cuando te hago proposiciones que mantengo con razonamientos, y tú las cuestionas.

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